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En Lyrsa ofrecemos entre nuestros servicios el de reciclar pilas, así como también baterías de coche y de dispositivos electrónicos, aunque estos últimos llevan otro proceso dentro del ámbito conocido como RAEE.

El reciclaje de pilas se ha extendido como algo necesario y que todo el mundo tiene claro que debe hacerse. Pero en detalle poca gente sabe algo más que el hecho de que las pilas son contaminantes.

Por eso en este artículo, te explicamos a continuación en qué consiste el proceso de reciclaje de las pilas, qué beneficios extraemos de él y qué toxicidad tienen estos materiales, que hace que sean tan peligrosos.

El proceso de reciclaje de las pilas

El proceso de reciclaje en el caso de las pilas suele diferenciarse en varias fases. Pero antes de iniciar cualquiera de ellas es de vital importancia la recogida selectiva de los residuos.

Las pilas no deben tirarse a contenedores, mucho menos dejarlas en entornos naturales. Por ese motivo hay distribuidos en diferentes lugares de cada ciudad puntos de recogida específicamente creados para estos materiales.

Posteriormente, profesionales y maquinaria especial para su transporte, nos permiten llevar estos residuos hasta las plantas de tratamiento, donde sí podemos comenzar las fases de reciclaje.

La primera de ellas tiene como objetivo la clasificación de materiales. Sin embargo para conseguirlo antes tenemos que clasificar el tipo de pila que se ha recogido. De forma general tenemos estas categorías:

  • Pilas alcalinas.
  • Pilas de botón.
  • Pilas recargables.
  • Pilas de plomo.

Luego procedemos a su trituración. El objetivo es fragmentar todo lo posible las pilas, para que así sea más fácil separar los materiales que las componen.

Hay muchas opciones de triturar unas pilas, lo importante es que el proceso nos permita luego aprovechar los materiales que forman parte de ellas.

A nivel general, obtenemos 3 tipos de materiales:

  • Plásticos que forman la pila y que también pueden reciclarse.
  • Metales férreos que también son útiles, sobre todo en la industria siderúrgica.
  • Otras fracciones, que deben seguir tratándose.

La siguiente fase, por tanto, busca aprovechar todo lo posible estas fracciones restantes. De nuevo tenemos ante nosotros distintas opciones de trabajo, aunque la fundición suele ser la más escogida. Además, también podemos aplicar tratamientos físico químicos, con disolución de aditivos y luego su concentración o bien la purificación de elementos.

Normalmente, los materiales más importantes que podemos obtener de reciclar las pilas son los siguientes:

  • Chatarra de acero.
  • Dióxido de manganeso.
  • Estaño.
  • Gomas.
  • Plástico.
  • Plomo.
  • Zinc.

La toxicidad de las pilas

Como es ampliamente conocido, las pilas tienen en su toxicidad el mayor peligro de todos. Sin un proceso de reciclaje apropiado, pueden afectar de forma grave al medioambiente.

Pero ¿qué materiales son concretamente estos que provocan tal toxicidad?

Pues podemos enumerarlos en la siguiente lista:

  • Cadmio.
  • Litio.
  • Manganeso.
  • Mercurio.
  • Níquel.
  • Plomo.
  • Zinc.

Todas estas sustancias son peligrosas sin un apropiado tratamiento, pero si encima dejamos que las pilas se descompongan en cualquier entorno natural, se convierten en lo que se clasifica como residuo tóxico.

Esta situación hace que los materiales descritos puedan ser aún más contaminantes con el medio ambiente y peligrosos para los seres vivos. Por eso hay que comenzar su reciclaje, desde el mismo momento en que es necesario la recogida selectiva de los residuos.