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Reciclaje y Fragmentación S.L. (REYFRA)  es una sociedad del Grupo LYRSA que cuenta con dos plantas de reciclaje en la Comunidad de Madrid, en Mejorada del Campo y en San Martín de la Vega.

Ambas plantas cuentan con sendas instalaciones fragmentadoras, siendo la más nueva, la de San Martín de la Vega, una de las más modernas y mejor equipadas de Europa e incorpora las mejores tecnologías disponibles para la fragmentación, separación, clasificación y limpieza de materiales con destino al reciclaje.

La instalación cuenta con varios sistemas de trituración, clasificación granulométrica y limpieza de materiales, pasando posteriormente a procesos de separación de los distintos materiales entre si: metálicos, no metálicos, férricos, aluminios, inoxidables y un largo etcétera, utilizando para ello las últimas tecnologías de identificación y separación que existen. Este proceso garantiza el mejor tratamiento y preparación de los residuos para su transformación en materias primas recicladas.

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La fragmentadora utiliza una potencia de 4.000 hp para accionar sus distintos componentes y tiene una capacidad de producción de unos 120 vehículos fuera de uso a la hora, generando alrededor de 1.000 toneladas diarias de materiales imprescindibles para la fabricación siderometalúrgica de nuestro país. Pincha aquí para ver cómo funciona una Planta de reciclaje de vehículos fuera de uso 

 


La planta no se limita, como suele ser usual en otras fragmentadoras, a la línea principal, sino que está dotada de líneas auxiliares de post-tratamiento para los residuos ligero y pesado.


La instalación en la línea del residuo ligero realiza un tratamiento que agota su contenido de metales y permite preparar estos materiales para su posterior transformación en combustibles derivados de residuos (CDR) que pueden ser reutilizados por la industria.


La planta de tratamiento de los metales no férricos consigue separar y concentrar, mediante técnicas de cribado e inducción, el contenido de metales para su posterior envío a plantas de flotación.


En el diseño de la planta se han seguido los más estrictos criterios ambientales, con el fin de prevenir los impactos negativos asociados a este tipo de instalaciones, como son los ruidos (instalación completamente insonorizada), los vertidos (planta pavimentada al 100% y dotada de sistemas de tratamiento de aguas pluviales) o las emisiones (sistema de filtración y control de emisiones a la atmósfera).