Compra, venta, reciclaje y gestión de cobre

El cobre es uno de los mejores metales para el reciclaje. Un material de alta durabilidad, de abundantes recursos naturales, muy utilizados por la industria, sobre todo en forma de alambres y cables, componentes de automoción, infraestructuras, construcción, etc. En Grupo Lyrsa nos encargamos de su compra, venta y reciclaje.

Se caracteriza por ser uno de los mejores conductores de electricidad y es uno de los pocos metales que pueden encontrarse en la naturaleza sin combinar con otros elementos. Gracias a su alta conductividad, ductilidad y maleabilidad, se ha convertido en el material más utilizado para fabricar cables eléctricos y otros componentes eléctricos y electrónicos.

El cobre forma parte de una cantidad muy elevada de aleaciones que generalmente presentan mejores propiedades mecánicas, aunque tienen una conductividad eléctrica menor. Las más importantes son conocidas con el nombre de bronces y latones. Por otra parte, el cobre es un metal duradero porque se puede reciclar un número ilimitado de veces sin que pierda sus propiedades mecánicas.

 

Compra de cobre

En nuestras instalaciones recogemos y compramos todo tipo cobre (de primera, de segunda, hilo y cable, tubo, radiador, fontanería…). Si necesita vender chatarra de cobre, en todos los centros de Grupo Lyrsa nos encargamos de su tratamiento: procedemos a su compra y a su posterior proceso de reciclaje, desde la recogida, clasificación y gestión. almacenamiento temporal hasta su transformación final.

 

Venta de cobre

Si necesita comprar cobre, puede hacerlo en nuestras instalaciones. Una vez que se ha culminado todo el proceso de recuperación del cobre, este material reciclado se prepara para su venta a gestores debidamente autorizados, según las necesidades de nuestros clientes. Para ello disponemos de maquinaria específica, como prensas empaquetadoras de metales.

Proceso de reciclaje y gestión de cobre

El cobre es un material 100% reciclable, su proceso de reciclado varía según su composición. El cobre se puede reciclar un número casi ilimitado de veces sin perder ninguna de sus propiedades físicas ni químicas.

  1. Recogida y clasificación de las chatarras cobre en función de sus niveles de pureza para su posterior envío a fundición o tratamiento posterior.
  2. Corte y triturado del material.
  3. Separación del cobre de otros materiales
  4. Su pureza se comprueba con análisis químicos en su estado líquido.
  5. Los residuos de cobre puro pueden fundirse directamente.
  6. Desoxidación y transformación en formas intermedias, como lingotes, para usarlos en otros procesos.
  7. Si los residuos contienen óxidos pasan por un proceso de electrorefinación para obtener el nivel de pureza puro. En aleaciones como latón y bronce el residuo de cobre se funde sin volverse a refinar.
  8. Si el residuo del cobre se halla mezclado con otros minerales, se procede a la evaluación del coste-beneficio del proceso de volver a refinarlo. Si el beneficio no se considera suficiente, el residuo de cobre se utiliza para fines no eléctricos, es decir, que no requieren niveles de alta pureza.

 

Aplicaciones del cobre reciclado

El reciclaje de cobre reduce la generación de residuos. Se recupera casi el 100% de la materia prima.

El cobre reciclado mantiene las propiedades físicas, químicas, mecánicas y biológicas que propician su uso industrial en múltiples aplicaciones

  • Aplicaciones eléctricas, energéticas y telecomunicaciones. El cobre es el metal no precioso con mejor conductividad eléctrica.
  • Aplicaciones en Energías Renovables. Las fuentes de Energía Renovables serán cruciales para abastecer la creciente demanda de energía que acompañará a la continua industrialización del mundo.
  • Medios de transporte. El cobre se emplea en varios componentes de coches y camiones, principalmente los radiadores, frenos y cojinetes, además naturalmente de los cables y motores eléctricos. Construcción y ornamentación. Una gran parte de las redes de transporte de agua están hechas de cobre o latón, debido a su resistencia a la corrosión y sus propiedades anti-microbianas.
  • Monedas. Desde el inicio de la acuñación de monedas en la Edad Antigua el cobre se emplea como materia prima de las mismas, a veces puro y, más a menudo, en aleaciones.

Se trata de un reciclaje económico. El residuo de cobre, que ya ha sido utilizado una vez, también reduce el gasto energético del proceso de extracción, transporte, fundición y refinado.

El reciclaje de cobre aporta un ahorro de hasta un 75% de la energía utilizada en la producción primaria. Reduce las emisiones de CO2 y el consumo de agua.