Blog - Grupo Lyrsa

Ver todo

Ecopilas recogerá 2 toneladas de pilas y baterías usadas durante la Vuelta Ciclista a España

La previsión de la Fundación Ecopilas es recoger 2 millones de pilas y baterías usadas en la ya tradicional campaña de reciclaje que se acaba de poner en marcha a la vez que una nueva edición de la Vuelta Ciclista a España.

Con esta cantidad (equivalente a unas 100.000 unidades de pilas), esta fundación medioambiental piensa multiplicar por dos la cantidad recogida el año anterior y en pasadas ediciones desde 2011, año en el que empezó a colaborar con este gran evento deportivo.

¿Cómo conseguirá Ecopilas duplicar estas cifras? En los últimos meses ya ha preparado el terreno con una intensa labor con los más de 40 ayuntamientos de toda nuestra geografía que son puntos de salida o llegada de las 21 etapas que componen la Vuelta. De esta manera ha logrado la colaboración de cada uno de estos ayuntamientos para concienciar a los aficionados al ciclismo, que se concentran en cada etapa para ver a sus corredores favoritos, de la necesidad del reciclaje de estos artilugios.

Ecopilas instalará stands en los puntos citados y repartirá recopiladores domésticos, aparte de agradecer con un regalo a todas aquellas personas que se acerquen a estos espacios habilitados por esta fundación, para depositar pilas sea cual sea la cantidad.

Por último, Ecopilas tiene previsto premiar a los aficionados que mayor número de pilas recopilen en los contenedores, con regalos como tabletas, maletas de viaje o mochilas. Asimismo, otorgará una placa de reconocimiento a los tres ayuntamientos que recojan más pilas y baterías.

La vinculación de Ecopilas en campañas de sensibilización medioambiental que se desarrollan a través de eventos deportivos se remonta a 2011. Durante este verano esta fundación ha estado presente en diversas competiciones: para empezar, el pasado 1 de julio, Ecopilas junto a la Fundación Ecomar lanzaron la cuarta edición de la campaña de recogida ‘Ponte las pilas y recicla’, que cuenta con la participación de más de 60 clubes náuticos, escuelas de vela y marinas y otros centros relacionados de todo el país.

Posteriormente, también participó en La Induráin, una competición celebrada el pasado 21 de julio en Villava (Navarra). Allí la fundación instaló recopiladores para pilas y contó con la colaboración de una estrella del ciclismo como Miguel Induráin, que mostró su compromiso con el reciclaje de pilas haciendo uso adecuado de dichos recopiladores.

La campaña de sensibilización veraniega continuó durante la celebración del Descenso Internacional del Sella, así como en las líneas de salida y meta de todas las etapas de la Vuelta a Burgos, que se celebró del 7 al 11 de agosto, y ha proseguido con el pistoletazo de salida de la Vuelta Ciclista a España.

La Fundación Ecopilas, constituida en el año 2000 por los principales fabricantes e importadores de pilas, es un Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor (SCRAP) para la gestión los residuos de pilas y baterías. Su objetivo principal es la constitución e implantación de un sistema de recogida selectiva y reciclaje de pilas y baterías usadas.

Qué países lideran el reciclaje a escala mundial

Últimamente, la concienciación sobre reciclaje en España avanza a marchas forzadas. Lo mismo se puede decir con las buenas prácticas de nuestros ciudadanos, aunque todavía queda muchísimo trabajo por hacer. Los datos oficiales sobre reciclaje en nuestro país muestran que se recicla el 33% de los residuos, aumentando el porcentaje hasta el 42,5% en el caso de los plásticos.

ReciclaGo recicla 1,4 toneladas de RAEE procedentes de móviles al año

La compañía ReciclaGo ha reciclado más de 50.000 dispositivos móviles en el último lustro que se concretan en 7 toneladas de RAEE, una media de más de 10.000 móviles al año que vienen a suponer 1,4 toneladas de residuos electrónicos al año.

ReciclaGo es una compañía participada por un grupo empresarial español del sector telecomunicaciones que se dedica a la recogida y reciclaje de terminales móviles y dispositivos de telecomunicaciones. Su objetivo es la reducción drástica de la cantidad de teléfonos móviles que acaban en vertederos contaminando el medio ambiente.

El teléfono móvil es uno de los objetos que más utilizamos las personas hoy en día, prácticamente ya no concebimos nuestro día a día sin él. Sin embargo, su vida es más bien corta. El tiempo medio de utilización gira en torno a los dos años, aunque normalmente solemos sustituir el dispositivo antes de que deje de funcionar buscando mayores prestaciones o simplemente adquirir el último modelo de forma caprichosa.

Recientemente se publicaba en España la noticia de que los españoles guardamos más de 13 millones de dispositivos móviles sin utilizar. Solo el 8% de los propietarios de móviles tira o recicla sus teléfonos y la inmensa mayoría opta por guardarlos de reserva.

Los beneficios medioambientales que supondría reacondicionar esos 13 millones de móviles guardados supondrían el ahorro de 390 millones de kilos de dióxido de carbono, aparte del ahorro de extracción minera que supondría, ya que estos dispositivos son reciclables hasta el 90% (según un informe de la ONU).

Otro estudio a gran escala es el publicado en la revista Journal of Life Cycle Assessment, que identifica cerca de 85 millones de terminales que están en los hogares de los propietarios y que algún día se tirarán provocando un severo problema para nuestro medio ambiente por los gases tóxicos que emanan. Los expertos aseguran que si se reciclaran todos esos móviles se ahorrarían 84.000 toneladas de dióxido de carbono. Además, esta cantidad de terminales suma una cantidad de oro (en torno a 4 toneladas métricas) nada desdeñable que se desperdicia sin más.

Los teléfonos móviles contienen elementos altamente contaminantes como el plomo, el litio, el arsénico, mercurio, bario, selenio y el mismo PVC o cromo con el que están construidos. Si los materiales son correctamente tratados se produce el ahorro de recursos naturales.

En ReciclaGo cuando se recibe un teléfono móvil se evalúa si puede ser reparado para darle una segunda vida. En caso contrario, se procede a la separación selectiva y controlada de sus materiales: los residuos contaminantes son tratados de forma específica mientras que los metales y los plásticos son reciclados.

En el proceso de reciclaje los metales que contienen los móviles se funden y se reutilizan como materias primas que pueden volver a incorporarse a la cadena de producción.

Esta empresa ofrece una solución de reciclaje sencillo y rápido de móviles usados, con pago rápido, recogida gratuita, servicio de atención al cliente y donación de un pequeño porcentaje a una ONG.

La mejora de la gestión de residuos electrónicos, asignatura pendiente

Nuestra sociedad, cada vez, depende más de la tecnología, extendida hoy en día de manera global entre personas de todas las edades y clases sociales a través de diferentes dispositivos.

El progreso tecnológico ha traído, sin duda, muchos beneficios, pero también conlleva una serie de riesgos e inconvenientes potenciales.

El uso de los aparatos tecnológicos está generalizado a nivel masivo. El motivo principal es que han hecho nuestra vida más sencilla. Además, se ha producido un progresivo abaratamiento de los precios que ha permitido que hasta en los países más pobres prácticamente casi toda la población consuma estos dispositivos electrónicos.

Esta situación provoca una saturación de desechos electrónicos en todo el mundo, agravada además por la obsolescencia programada que ya viene de fábrica en muchos de estos productos, que genera una acuciante necesidad de mejorar la gestión de los residuos electrónicos y su reciclaje.

Por ejemplo, en España se comercializan anualmente alrededor de 25.000 toneladas de productos de ofimática, 1.500 toneladas de teléfonos móviles y algo más de 10.000 toneladas de pilas.

Según datos de la Oficina de Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), el mundo entero genera más de 40 millones de toneladas de residuos electrónicos. La tendencia es creciente: los países en vías de desarrollo van camino de superar las tasas de generación de basura electrónica. Y por otra parte, estimaciones hechas en países asiáticos como India y China apuntan a que en tan solo una década la basura generada por computadoras en desuso aumentará en un 500%.

Uno de los principales problemas que genera toda esta situación es el daño medioambiental y la contaminación. Por este motivo, la búsqueda de soluciones para mejorar el reciclaje de estos residuos resulta primordial.

Por basura electrónica entendemos aquellos desperdicios que procede            n de aparatos electrónicos o eléctricos y que suelen contener diferentes sustancias tóxicas que pueden dañar a nuestra salud y a nuestro entorno ambiental.

Unos ejemplos que puede dar una idea de la contaminación de los RAEE puede ser los siguientes: un frigorífico mal reciclado provoca una contaminación a la atmósfera con gases de efecto invernadero equivalente a las emisiones que produce un coche que recorre 15.000 kilómetros. Por su parte, el fósforo que se encuentra en un televisor puede llegar a contaminar 80.000 litros de agua.

Entre las medidas que los expertos proponen para mejorar la gestión de residuos electrónicos y que pueden permitir reducir su impacto medioambiental están las siguientes:

  • Reducir el consumo de dispositivos electrónicos y el resto de aparatos eléctricos y electrónicos. En este punto es necesaria la concienciación de los ciudadanos.
  • Reutilización de estos aparatos. A través de tiendas de segunda mano, donaciones…
  • Reciclaje de RAEE: cuando el dispositivo ya no funciona y no tiene posibilidad de reparación hay que reciclar, recurriendo a las tiendas donde compramos el aparato o depositándolo en puntos limpios. El reciclaje es una alternativa eficiente que permite gastar menos energía y producir menos desechos que cuando se extraen estas materias primas de extracciones mineras. Se calcula que el 70% de los componentes de un aparato electrónico puede convertirse en materias primas que se pueden reincorporar al proceso productivo.

La gestión de RAEE de Ecolec crece un 12,5% en el primer semestre de 2018

La Fundación Ecolec es una organización sin ánimo de lucro que se dedica a organizar de forma eficiente la recogida, el tratamiento, la valorización y la eliminación de residuos RAEE y residuos de pilas y acumuladores en España, garantizando la responsabilidad ampliada de los productores incorporados.

Dicha organización es líder nacional en el reciclaje de RAEE y ha gestionado 54.584.408 toneladas de estos residuos a lo largo del primer semestre de este año. Esta cifra supera en un 12,5% la cantidad de residuos registrada en el mismo periodo del año 2017.

Estas cifras refuerzan la posición de esta organización en su liderazgo en cantidades de residuos gestionados y lo consolidan como referencia clara dentro de este sector en España.

Por comunidades, hay que destacar la actividad de Ecolec desarrollada en la comunidad de Cantabria, que ha incrementado sus cifras de recogida de residuos RAEE en un 35,95% con respecto a los datos del primer semestre de 2017. También es digno de mención el aumento del reciclaje de RAEE que se ha experimentado en la Comunidad de Madrid, que ha supuesto un aumento del 28,48%, de Cataluña, un 26,08%, Extremadura (17,01%) y Castilla y León (16,62%).

Si analizamos los datos por volumen de recogida, la comunidad que más residuos RAEE ha gestionado es Andalucía, con una cifra total de 9.344.076 toneladas. A continuación, le sigue Cataluña, con 9.102.887 toneladas, y Madrid con 7.977.408.

Este éxito de la actividad de Ecolec es posible gracias a la colaboración que establece esta entidad con diversos agentes regionales de todo el país (administraciones públicas, gestores de residuos y organizaciones regionales de venta de electrodomésticos).

Ecolec, en calidad de sistema colectivo de responsabilidad ampliada del productor, vela por la eficacia y el correcto cumplimiento de los objetivos de recogida selectiva, reciclaje y valorización.

Esta correcta gestión de RAEE contribuye al desarrollo de la economía circular, transformando los residuos en materias primas por medio de una recogida optimizada y aumentar las tasas de reciclaje utilizando las mejores técnicas para conseguir este objetivo.

La chatarra electrónica tiene un importante papel en esta transición a la economía circular, pues hoy en día vivimos rodeados de dispositivos electrónicos sin los cuales ya no concebimos nuestra vida cotidiana. Lamentablemente estos residuos no siempre reciben una eficiente gestión que es necesaria para evitar el impacto negativo contra nuestro medio ambiente.

Por este motivo, la Fundación Ecolec presta su apoyo, experiencia y colaboración en tareas operativas, informativas y de trazabilidad del RAEE.

Ecolec es una fundación creada por la Asociación Nacional de Fabricantes e Importadores de Electrodomésticos de Línea Blanca (ANFEL) y la Asociación Española de Fabricantes de Pequeño Electrodoméstico (FAPE) en 2004, cuyo principal objetivo es la gestión sostenible de aparatos eléctricos y electrónicos.

Esta fundación fue el primer sistema colectivo de responsabilidad ampliada del productor (SCRAP) de España que superó las 100.000 toneladas anuales, recogidas durante el año 2017, de RAEE gestionados adecuadamente, según informó en su momento esta entidad.

Tailandia rechaza recibir más basura electrónica procedente de EEUU y Europa

Anualmente, la generación de desechos electrónicos en todo el mundo alcanza los 45 millones de toneladas, un problema para nuestra salud y la de nuestro medioambiente que va en aumento, ya que según las previsiones de la ONU superará los 52 millones de toneladas para el año 2021, un 17% más con respecto a las cifras actuales.

Diferentes utilidades del reciclaje de neumáticos

Se calcula que todos los años se reciclan cerca de 300.000 toneladas de neumáticos. Estos elementos característicos de los vehículos fuera de uso deben reciclarse correctamente, de acuerdo con la normativa, ya que su impacto medioambiental es bastante alto.

Se estima que los componentes de los neumáticos, de no reciclarse, pueden llegar a tardar 1.000 años en descomponerse y desaparecer. Además, existe el peligro añadido de los incendios en los vertederos de neumáticos, como ha ocurrido en España no hace mucho tiempo.

El proceso de recogida de los neumáticos comienza en los talleres; después se trasladan a una planta de valorización, donde se seleccionan aquellos que pueden servir para segunda mano o para recauchutado; y los que son inservibles y deben ir a la planta de reciclado.

Allí se produce un proceso de clasificación según las características del neumático (cubierta de turismo, furgoneta, camión…) para pasar después a la fase de triturado y separación de sus componentes. Una cubierta de neumático está compuesta por un 75% de caucho, un 12% de acero, un 12% de fibras textiles y un 1% de productos químicos.

La recuperación de estas materias primas influye en la reducción del daño medioambiental , minimizando las emisiones, y permite dar una segunda vida útil y volver a entrar en el ciclo de producción a estos productos.

Las utilidades más comunes de los neumáticos reciclados son las siguientes:

  • Césped artificial para campos de fútbol o para pistas de pádel: se calcula que un neumático usado aprovecha para un metro cuadrado de césped artificial. Para cubrir el espacio de un campo como el Santiago Bernabeu de Madrid se necesitarían 7.140 neumáticos.
  • Pavimento para parques infantiles: este material anticaída para los más pequeños, que amortigua y absorbe impactos, se fabrica con caucho reciclado procedente de neumáticos fuera de uso.
  • Asfalto para carreteras: se calcula que hacen falta 1.300 neumáticos para un kilómetro de carretera. El asfalto fabricado con este material reduce la contaminación acústica y aumenta la durabilidad de suelo.
  • Barreras en circuitos automovilísticos: los neumáticos que se seleccionen para este fin deben cumplir las normas que especifica la Federación Internacional de Automovilismo (FIA).
  • Balsas para líquidos: el neumático entero puede haberse dispuesto en capas homogéneas para la construcción de balsas de diversa tipología.
  • Pantallas acústicas: los materiales que componen un neumático tienen una gran capacidad para absorber vibraciones y son muy estables frente a la acción de los agentes atmosféricos. Por eso son muy útiles para el asilamiento acústico.
  • Techo de una vivienda unifamiliar: se emplean entre 600 y 1.000 neumáticos fuera de uso que se han convertido en paneles de caucho y que se recubren con polvo de pizarra para aproximarse a la imagen de las tejas. Son unos techos cuya durabilidad se garantiza por un periodo superior a 50 años.

El uso del reciclaje de neumáticos también sirve para la fabricación de:

  • Reductores de altura de ola.
  • Productos resistentes contra impactos.
  • Suelas de zapato.
  • Relleno para construcciones.
  • Nuevos neumáticos.
  • Raíles de tranvías urbanos.

Página 1 de 31